
La verdad es que ya hace bastante que no me busco problemas, ni fomento la seguramente ya existente animadversión de guruseles y demás cancamuseo del sector emprendedor. Así que llega la hora de un nuevo mito. Esta vez uno que quizás hayáis oido a más de uno/a por ahí, porque es muy común. Necesito un comercial.
Esta frase es habitual en startups que no han considerado la parte comercial en su desarrollo. Probablemente startups formadas en su mayor parte por técnicos, que de repente se dan cuenta de la cruda realidad: tienen un producto excelente desde el punto de vista tecnológico, pero apenas materializan ventas. Entonces basándose en lo que se puede leer en blogs de cancamusa y gurúses varios, toman la peor medida posible: Contratar a un comercial.




